Como un eco que resuena por todos los rincones del continente, las reflexiones y aportes compartidos durante el III COMLAC sigue latiendo y suscitando compromisos en las y los comunicadores que participaron en este inolvidable encuentro.

Para Ricardo Yáñez, funcionario de la Secretaría General de la Asociación Católica Mundial para las Comunicaciones Sociales, SIGNIS, “el comunicador católico debe mantener un oído muy abierto al Evangelio y el otro oído bien abierto a lo que le pasa a la gente, al pueblo – como decía Monseñor Angelelli- y eso nos ha recordado también monseñor Claudio María Celli, en su conferencia inaugural del III COMLAC, cuando nos dice que el comunicador católico debe ser sensible al pueblo”.
Según destacó, “la sensibilidad de los comunicadores con el pueblo es el mensaje de Jesús y lo que en Aparecida nuestros obispos nos han invitado a ser testigos de Jesús, sensibles a lo que le está pasando al pueblo, y creo que ese es el desafío principal”.
Al comentar la realización del III COMLAC organizado por la OCLACC y la UTPL, Yáñez expresó que “este congreso nos permite encontrarnos con amigos, con expositores, panelistas que nos ayudan a remover la tierra de nuestro corazón para renovar aquello que conocemos. Además, la presencia masiva de participantes, en una ciudad pequeña del Ecuador, a la que no es tan fácil llegar, es un signo de esperanza, por el entusiasmo y la avidez con la que están participando”, dijo.
La Iglesia debe salir al pueblo
El periodista ecuatoriano Jorge Vivanco Mendieta, subdirector y editorialista del diario Expreso, quien también participó en el III COMLAC, consideró que es hora que la “Iglesia salga al encuentro del pueblo, bajar del púlpito y confundirse con el pueblo”.
Al comentar las expresiones de Monseñor Claudio María Celli, presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, en el mensaje inaugural del III COMLAC, cuando señalaba que "La comunicación… debe estar al servicio de los sectores más desprotegidos de la sociedad”, Vivanco subrayó que la “Iglesia debe integrarse a una lucha social, pues la doctrina social de la Iglesia es extraordinaria y es un socialismo que es a donde va el mundo”.
Vivanco destacó que la Iglesia se integre a los comunicadores, “porque la Iglesia es comunicación, pues el Evangelio es comunicar”, y la tarea de los periodistas es también comunicar, dijo.
Hace falta articulación
Por su lado, la destacada comunicadora peruana Rosa María Alfaro, quien pronunció una aplaudida conferencia magistral en el III COMLAC, dijo que el mensaje de Monseñor Celli estuvo “bien, en buena onda”, aunque a pesar de su extensión le faltó “destacar lo más importante para Latinoamérica que sí conocemos los que estamos en la práctica”.

Al mensaje de monseñor Celli le hizo falta profundizar en “los conflictos, los dilemas que tenemos, pues se nota que no está tan cerca de todo esto”, agregó Alfaro, tras considerar que es interesante que en el mensaje se diga que los comunicadores deben preocuparse por la pobreza y las exclusiones, pero habría sido “importante que diga cómo, desde qué perspectiva. Porque todos estamos de acuerdo en que debemos comprometernos con la pobreza”, subrayó.
Alfaro se mostró confiada en que luego del Congreso de comunicación de Loja se pueda proponer elementos para orientar la comunicación y promover el cambio social que América Latina necesita. “sobre esto se ha escrito mucho y se ha hecho mucho, de manera dispersa, y yo creo que nos falta más articulación entre todos nosotros. Aunque hay avances en aquello de construcción de ciudadanía, todavía son avances pequeños, parcelados, que todavía no constituyen líneas ni compromisos de conjunto, y ahí hay que darle más fuerza”, concluyó.
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